Cómo hacer un cómputo métrico

Pedí tu cotización

Qué es un cómputo métrico

Un cómputo métrico es simplemente el paso de convertir un plano (o las medidas de tu obra, si todavía no tenés plano formal) en una lista de cantidades: cuántos metros cúbicos de hormigón, cuántos ladrillos, cuántas bolsas de cemento, cuántos metros cuadrados de techo. No hace falta ser calculista para armarlo a nivel de compra: alcanza con medir cada ambiente o cada rubro por separado —cimientos, paredes, techo, instalaciones, terminaciones— y anotar sus metros o metros cuadrados antes de salir a comprar. La idea es tener, rubro por rubro, la cantidad real que vas a necesitar, en vez de calcular "a ojo" en el momento en que el corralón te pregunta cuánto llevás.

No tiene que ser exhaustivo desde el primer día. Podés empezar con lo que ya tenés definido —por ejemplo, los metros cuadrados de pared que vas a levantar con ladrillo común— y sumar rubros a medida que la obra avanza y se van definiendo los siguientes. Lo importante es que cada cantidad salga de una medida real tomada del plano o del terreno, no de un recuerdo de "la obra anterior llevó tantas bolsas".

Por qué conviene hacerlo antes de comprar

Comprar sin cómputo suele terminar en uno de dos problemas: comprar de más, con materiales que quedan sin usar y plata inmovilizada en algo que no vas a necesitar, o comprar de menos, con la obra frenada a mitad de jornada esperando un segundo pedido que además suele salir más caro por ir en cantidades chicas y con flete aparte. Ninguno de los dos escenarios es grave si pasa una vez, pero se repite en cada rubro si no hay una cantidad de referencia antes de salir a comprar. El cómputo evita eso: te da un número por el cual pedir, y ese número lo podés ajustar con tu maestro mayor de obra o tu calculista según la dosificación o el criterio que estén usando en tu obra puntual.

Si además el rubro que estás por comprar depende de decisiones que ya tomaste antes —qué espesor de pared, qué tipo de hormigón elaborado vas a usar en la estructura— conviene tener resuelto primero de qué depende el costo de esa etapa. Si todavía no lo tenés claro, es útil leer primero de qué depende el costo de construir en Paraguay para entender el panorama completo antes de entrar en el detalle de cada rubro.

En qué orden calcular cada rubro

Conviene computar los rubros en el mismo orden en que vas a comprar y ejecutar la obra, porque así el cómputo te sirve también como agenda de compras. Primero va la estructura: cimientos, columnas, vigas y losas, todo lo que se resuelve con hormigón elaborado y hierro según lo que indique el calculista. Después la mampostería, con los metros cuadrados de pared que definen cuánto ladrillo común (u otro tipo de ladrillo o bloque, según lo que hayas elegido) vas a necesitar. Sigue la cubierta, con la superficie de techo a cubrir y su estructura de sostén. Después las instalaciones —sanitaria y eléctrica— que conviene tener computadas antes de cerrar paredes y contrapisos, porque ahí van los caños y cajas que después quedan embutidos. Por último las terminaciones: revoques, contrapisos, pisos y todo lo que se hace sobre la obra gruesa ya resuelta.

Este orden no es arbitrario: es el mismo en el que se compra y se ejecuta en la mayoría de las obras, así que computar en ese orden te permite ir comprando por etapas sin adelantar plata en materiales que vas a necesitar recién dentro de varios meses, ni quedarte sin lo que sí necesitás ahora.

De metros a cantidades: usá las calculadoras

Una vez que tenés los metros cuadrados o metros cúbicos de cada rubro, el paso que sigue es convertir esa medida en unidades de compra: bolsas, ladrillos, metros cúbicos de hormigón. Ahí es donde entran las calculadoras del sitio: cargá los metros cúbicos que vas a hormigonar en la calculadora de hormigón por m³ y los metros cuadrados de pared en la calculadora de ladrillos por m², y obtenés directamente la cantidad de material sin tener que memorizar ninguna dosificación ni rendimiento. Fijate que estas herramientas siempre parten de un dato que vos cargás —el metro cuadrado o metro cúbico real de tu obra— y no de un promedio genérico, así que cuanto más precisa sea la medida que tomaste, más ajustado va a salir el resultado. En la sección de calculadoras vas a encontrar el resto de las herramientas para ir cubriendo cada rubro a medida que avanza el cómputo.

Con las cantidades de cada rubro ya convertidas en unidades de compra, lo que queda es pedir el pedido armado en el orden que corresponde a tu obra. Contanos en qué etapa estás y qué rubros ya tenés medidos, y te ayudamos a organizar el pedido de cemento, ladrillo común y hormigón elaborado según tu cronograma. Pedí tu cotización y te respondemos con las cantidades ajustadas a tu obra.

Páginas relacionadas

Calculadoras relacionadas

Pedir cotización